La evolución del vestido de novia y de fiesta es complementaria a la del resto de las evoluciones que se han dado en el mundo del textil.  La innovación en tejidos y la aparición en lencería de la licra o  las siliconas, también influyen en las novias actuales que quieren anteponer la comodidad tanto en sus prendas de vestir diarias como las de las ocasiones en que la elegancia es primordial.

 Así nos encontramos con vestidos cuyos tejidos son más ligeros y adaptables  en  diseños muy  favorecedores,  con escotes y cortes que encajan en la mujer  que somos, independientemente  de las tallas o tipos de cuerpos.

No por eso se deja de mirar hacia atrás a la hora de encontrar estilos  y vemos que aparecen cada vez más en las colecciones vestidos inspirados en otras épocas que siendo debidamente actualizados, dan a la novia algo romántico y original que  la hace sentirse diferente.

Con todo, la mayoría de las colecciones continúan su tendencia hacia vestidos  cómodos pero espectaculares que dan  un toque atrevido a un tipo de novia más juvenil.

Según mi experiencia en el sector, la tendencia  está marcada por la búsqueda de la comodidad y la elegancia, la belleza y la originalidad. Todo ello enfocado a una  novia que se  encuentra con una oferta muy completa  y en la que su demanda se hace cada vez más concreta.

Belén Rodríguez Rodríguez